3 de agosto de 2015

Las ventajas de tener un diésel

La brecha de precios entre la gasolina y el diésel está en máximos históricos este mes: el litro de gasolina es 17 céntimos más caro que el de diésel. Es la mayor distancia entre ambos combustibles en, al menos, una década, según la serie histórica que elabora por países la Unión Europea, que incluye estadísticas de precios del Boletín Petrolero desde 2005. La alta demanda de gasolina en países como Estados Unidos y China por la llegada del verano, frente al menor consumo de diésel (propio de los mercados europeos), ha distanciado el coste de ambos productos en los mercados de materias primas. Y el efecto ha llegado al surtidor.

La pasada semana, la distancia entre el diésel y la gasolina fue la mayor desde que hay registros europeos sobre España: de 17,5 céntimos. La anterior semana era de 17,4 céntimos y esta, se ha reducido levemente, hasta los 16,94 céntimos, pero sigue en niveles máximos. En concreto, el litro de gasolina se paga en las estaciones de servicio españolas ahora a 1,30 euros de media. El de diésel, a 1,13 euros.

La brecha entre ambos productos era mucho menor el año pasado: frente a los 17 céntimos actuales, estaba en julio de 2014 en 11 céntimos, y en 10 céntimos en 2013.

¿Cuánto pagan de más los que usan gasolina?

La brecha de precios, aunque de unos céntimos por litro, supone una gran diferencia a la hora de pagar la factura en la gasolinera este verano. Para llenar un depósito de 50 litros, si el automóvil es de gasolina (1,30 euros el litro) se necesitan 65 euros. Si el coche consume diésel (1,13 euros por litro), 56,5 euros. Es decir, 8,5 euros de diferencia por repostaje.

Combustible más barato este verano

La brecha entre diésel y gasolina crece, pero la operación salida de agosto este año es más barata se use el combustible que se use. Si se compara con el verano de 2014, ambos productos son más económicos. La semana del 28 de julio de 2014, la gasolina costaba el 9,2% más: 1,42 euros por litro (71 euros por depósito). Y el diésel era un 15,9% más caro: 1,31 euros el litro (65,5 euros por depósito).

La demanda mundial, causa de la brecha
La curva de precios que separa ambos combustibles, año tras año, se cierra en invierno y se abre en verano. Pero este año se ha abierto al máximo. ¿Por qué? Según explica la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) es una consecuencia de la evolución de los mercados internacionales. La gasolina y el diésel son productos refinados del petróleo, que también cotizan en Bolsas de materias primas. La oferta y la demanda influyen en su cotización. Este verano la demanda de la gasolina ha subido con más fuerza que la del diésel.

"En Estados Unidos ahora es la driving season, es decir, el periodo en el que muchos se van de vacaciones y lo hacen con el coche. Las distancias en el país son grandes y el consumo de gasolina crece con fuerza este año", explica una portavoz de esta asociación. Añade que también en otros países, como China, donde se usa este combustible, ha crecido la demanda. El diésel, en cambio, es un producto que tradicionalmente tiene uso en Europa, donde la demanda se mantiene más estable.

España, país de diésel

La mayoría del parque automovilístico español usa gasolina diésel. Este combustible suele ser más barato, entre otras cosas, porque soporta menos impuestos. Además, es el combustible que compran los transportistas, y que tradicionalmente se vinculaba a motores de menor consumo. El uso mayoritario del diésel ha sido una tendencia europea, ya que durante años los Gobiernos apoyaron más este tipo de motores, aunque ahora, ante la evidencia de su mayor contaminzación, comienzan a ponerle trabas.

El combustible diésel, es además, el que mayoritariamente sale de las refinerías españolas. Al terminar 2014, más del 65% de los coches de España tenían motor diésel. Sigue siendo el combustible más demandado en España. La cifra es algo más reducida que unos cuatro años atrás, cuando superaba el 70%. La reducción del consumo de los motores de gasolina y el incipiente auge de algunos modelos híbridos (gasolina y eléctricos), han reducido un poco la presencia de modelos diésel, que contaminan más.

El diésel sin impuestos, también más barato

Cuando un cliente compra un litro de combustible, una gran parte de lo que paga en realidad es en concepto de impuestos. Esos impuestos son más caros en el caso de la gasolina que del diésel: mientras que en la gasolina los tributos suponen el 52% del precio que paga el consumidor, en el diésel son el 48%, según cálculos de la AOP.

Así pues, los impuestos desvían mucho los precios finales de gasolina y diésel.Los tributos se han usado para equilibrar los precios de ambos productos. la materia prima del diésel era tradicionalmente más cara y sus impuestos más bajos. Con la gasolina ocurría lo contrario. El problema es que este año, la materia prima diésel es más barata: sin cargas tributarias cuesta 0,52 euros, frente a los 0,61 euros de la gasolina. Esto, sumado a los menores impuestos, han reducido su precio final.

La explicación de la bajada del precio sin impuestos del diésel es, de nuevo, la mayor demanda internacional de gasolina. El informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el mes de junio confirmaba esta subida de precios. "En junio de 2015 el promedio mensual de la cotización internacional de referencia en euro/litro (Ci) de la gasolina 95 aumentó un 2,7% (+1,27céntimos de euros por litro). Por el contrario, la cotización de referencia del gasóleo A disminuyó un 4,2% (-1,94 céntimos por litro).

FUENTE: elpais.com

4 de julio de 2015

Será por radares...

Los visibles...

Ya se pueden consultar en la página web de la DGT la situación de 1.500 radares móviles que serán visibles. No podrán estar camuflados y se colocarán en tramos de alta siniestralidad y en carreteras convencionales donde se producen el 80% de los accidentes con víctimas. Este dispositivo coincide con la operación salida que comienza este viernes. Entre julio y agosto se esperan 81 millones de desplazamientos.

Y los invisibles

La Dirección General de Tráfico ha puesto en funcionamiento de cara a la primera operación salida de este verano 50 radares móviles que son prácticamente invisibles hasta para los ya prohibidos detectores de radar.

Estos radares irán camuflados en cincuenta Citroën C4 Picasso en color gris y verde. El captador va insertado en la parrilla delantera y el flash irá oculto en uno de los faros antiniebla delanteros. Los coches de la Guardia Civil recorrerán las carreteras del país, la mayoría de los puntos negros y sobre todo las carreteras secundarias. A diferencia de los radares convencionales, éstos, conocidos como Multradar C, emplean una alta frecuencia muy superior a la que suele emplear la DGT, de tal modo que para el 95% de los detectores sea invisible.

Estos radares son capaces de controlar hasta seis carriles de forma simultánea en ambos sentidos a la vez y puede identificar con total exactitud el carril por el que circula el infractor, incluso cuando aparecen varios vehículos en la imagen.

El Multradar C identifica con total precisión el carril por el que circulas y mide la velocidad de cada uno de ellos, dispara su cámara en caso de que la velocidad media sobrepase el límite preestablecido. Entonces, la imagen del vehículo junto a la medición de velocidad, carril por el que circula y otros datos relevantes, queda registrada en un archivo encriptado para evitar falsificaciones y que servirá de base para el expediente sancionador.

Por si esto fuera poco, tampoco la noche será el aliado de los conductores ya que, gracias a unos sensores lumínicos, es capaz de detectar excesos de velocidad incluso en situaciones de baja luminosidad.

Estos 50 nuevos radares no aumentan la flota sino que vienen a sustituir a otros tantos, por lo que seguirá constando de unos 850 dispositivos, de los cuales 550 son fijos y el resto móviles. Además, disponen de otros seis radares Pegasus en helicópteros.

Aunque siempre dicen que las multas no son con afán recaudatorio, lo cierto es que los radares de la DGT recaudaron 129 millones de euros en el año 2014, un 5% más que el año anterior. Con estos nuevos dispositivos es probable que esa cifra aumente.

FUENTE: libertaddigital.com

30 de junio de 2015

El precio de la gasolina alcanza máximos en vísperas de la primera operación salida del verano


El precio de la gasolina ha continuado escalando en los últimos días hasta alcanzar su máximo anual en la víspera de la primera gran 'operación salida' del verano en las carreteras.

Un litro de gasolina 95 cuesta de media en el país 1,33 euros, según la estadística publicada hoy por la Comisión Europea.

Esta cifra no se registraba desde el pasado mes de septiembre y es un 16% superior a los números de hace solo seis meses, cuando el coste en el surtidor era de 1,15 euros por litro. Además, se confirma una racha de cinco semanas consecutivas de alzas.

Todo lo contrario ocurre en el caso del diésel, el combustible más común del parque móvil al ser el más utilizado por el sector del transporte. El litro de diésel acumula ya cuatro semanas consecutivas de descensos y se sitúa en 1,18 euros, un 7% más que al comienzo del año.

De hecho, la brecha de precios entre ambos carburantes sigue aumentando y alcanza ya los 15,5 céntimos, la mayor diferencia desde el año 2007.

El encarecimiento registrado por la gasolina en lo que va de año en España es superior al registrado en el conjunto de la Unión Europea y en la zona euro, donde las subidas han sido del 12,4% y del 11,7%, respectivamente.

En cifras redondas, el incremento por litro en España es superior en dos céntimos al que se ha producido de media en el continente.

El aumento de precios se produce en un escenario de recuperación del precio del barril de crudo Brent, que ha crecido un 24% desde el pasado mes de enero hasta situarse en 56 euros.

Las petroleras vinculan el diferente comportamiento de precios entre los carburantes a la propia dinámica del mercado, ya que en esta época del año se produce un aumento de la demanda de gasolina por el incremento del número de desplazamientos en coche.

FUENTE: elmundo.es